TresCaras

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Tres Caras Tiene la Vida: Humano que Nacer no Pide, Vivir no Sabe, Morir no Quiere

martes, 25 de enero de 2011

Esperanzador Alegato que me envió Lino Pizzolón

Los asuntos se precipitan...  aparece al fin una voz que aclara... al menos así me parece. Una voz que aclara como alba ante el sombrío panorama que quiere desalentarnos...
El Dr. Lino Pizzolón, estimado Amigo, Director del Laboratorio de Ecología Acuática de la Universidad San Juan Bosco de Esquel acaba de enviarme este Esperanzador Alegato de la Dra.Clarissa Pinkola Estes, Ph.D, el cual me parece oportuno compartir con mis semejantes, aunque sea con los poquitos quienes llegan a este Blog. 
Gracias Lino por tu valioso aporte y por permitirnos ver hacia el noble y sano horizonte que apunta tu entraña y tu lucha. 
Ahi vá:
PASANDO ESPERANZA EN UN MUNDO PROBLEMÁTICO
Mis estimados:
No se descorazonen. Fuimos hechos para estos tiempos. He sabido de muchos recientemente que se encuentran profundamente, y con razón, desconcertados. Están preocupados por el estado de los asuntos en nuestro mundo precisamente ahora. Es verdad, hay que tener fuertes cojones y ovarios para soportar mucho de lo que ocurre para "bien" en nuestra cultura hoy. Una abyecta indiferencia de lo que el alma encuentra más precioso e irreemplazable y la corrupción de los ideales con principios se han convertido, en vastas arenas de la sociedad en "la nueva normalidad", lo grotesco de la semana. Es difícil decir cuál de los terribles asuntos actuales ha sacudido más los mundos y las creencias de la gente. El nuestro es un tiempo de asombros casi diarios y de honesta ira por las últimas degradaciones de lo que más importa a las personas civilizadas y visionarias.
Tienen razón en sus evaluaciones. El brillo y el arrogante orgullo al que algunos aspiran mientras respaldan actos tan atroces contra niños, ancianos, gente común de todos los días, los pobres, los desprotegidos, los indefensos, corta el aliento. Y aún …..
Los insto, les pido a ustedes, seres tiernos, no permitan que sus espíritus se sequen por la pena en estos tiempos difíciles. Especialmente, no pierdan la esperanza.
Más particularmente porque, el hecho es – fuimos hechos para estos tiempos.
Si, durante años hemos estado aprendiendo, practicando, entrenando y solamente esperando para encontrarnos en este exacto plano de compromiso. Nunca diré lo suficientemente, que somos definitivamente los líderes que hemos estado esperando, y que hemos sido criados desde la niñez para este tiempo preciso.
Yo crecí en los Grandes Lagos y reconozco un navío de valor cuando veo uno. Con respecto a las almas que han despertado, nunca ha habido en las aguas naves más capaces que las que hay ahora a través de mundo. Y están completamente aprovisionadas y son capaces de comunicarse unas con otras como nunca antes en la historia de la humanidad. Me gustaría tomar sus manos por un momento y asegurarles que ustedes están bien construidos para estos tiempos. A pesar de vuestros esbozos de dudas, de vuestras frustraciones al tratar de enderezar todo lo que ahora necesita cambios, y aún sintiendo que han perdido completamente el mapa, no han quedado sin recursos y no están solos. Miren por sobre la proa; hay millones de almas honestas en las aguas con ustedes. En lo profundo de vuestros huesos siempre han sabido que es así. Aún cuando vuestros cascos puedan temblar con cada ola en este tormentoso balanceo, les aseguro que los largos tablones que componen vuestra proa y vuestro timón, provienen de un grandioso bosque. Se sabe que esos fuertes maderos soportan tormentas, se mantienen juntos, se mantienen entre si, y avanzan, no importa cómo sea.
Hemos sido entrenados para un tiempo de oscuridad, tal como este, desde que consentimos en venir a la Tierra. Por muchas décadas, en todo el mundo, almas como las nuestras han sido taladas y dejadas por muertas de muchos modos distintos, una y otra vez, arrastradas por la ingenuidad, por la falta de amor, por darse cuenta de repente de alguna u otra cosa que resultó mortal, por no darse cuenta a tiempo de alguna otra cosa, por haber sido emboscada y atacada al extremo por sacudones sociales o personales. Tenemos una historia de desgarros, pero también, y recuerden esto especialmente … también hemos, por necesidad, perfeccionado la habilidad de la resurrección. Una y otra vez hemos sido la prueba viviente de que aquello que ha sido expulsado, perdido o enterrado, puede ser vuelto a la vida nuevamente. Esto es un tan verdadero y contundente pronóstico para los mundos destruidos alrededor nuestro como lo fue para , los una vez mortalmente heridos, nosotros mismos.
Aunque no seamos invulnerables, nuestra capacidad de elevación nos permite reír en la cara de los cínicos que mencionan "gran oportunidad"y "dominio antes que misericordia", y otras evidencias de la falta de sentido álmico Esto, y el haber estado en el Infierno y haber regresado al menos una vez en una ocasión momentánea, nos convierte, por cierto, en navíos bien estacionados. Aún cuando no sientan que lo son, lo son.
Aún si vuestro pequeño ego quiere competir con la enormidad de vuestra alma, ese Yo más pequeño nunca puede subordinar por largo tiempo al Yo mayor. En asuntos de muerte y renacimiento ustedes han sobrepasado las marcas muchas veces.
Crean en la evidencia de sus pasados intentos y pruebas.
Esto es así: ¿Están todavía de pie? La respuesta es SI ( y aquí no se permiten adverbios como "apenas") Si aún están de pie, banderas ajadas o no, son aptos. De ese modo, han sobrepasado la barrera, e incluso la han elevado. Ustedes son valiosos.
En cualquier tiempo de oscuridad, existe una tendencia a virar hacia el desaliento, en vista de todo lo que está mal o sin arreglo en este mundo. No enfoquen su atención en esto, no se enfermen al dejarse abrumar. Hay una tendencia a quedar debilitados por perseverar en lo que está fuera de nuestro alcance, en lo que todavía no puede ser.
No se enfoquen allí. Es desperdiciar el viento sin alzar las velas. Se nos necesita. Esto es todo lo que podemos saber. Y aunque encontremos resistencia, así mejor encontraremos grandes almas que nos cobijarán, nos amarán y nos guiarán, y las conoceremos cuando aparezcan. ¿Acaso no dijeron ser creyentes? ¿No dijeron que rogaban por escuchar una voz más grande? ¿No pidieron por la gracia? ¿No recuerdan que estar en gracia significa someterse a la voz más grande? Tienen todos los recursos que necesitan para remontar cualquier ola, para volver a la superficie desde cualquier depresión.
En el lenguaje de los aviadores y los marinos, lo nuestro es a toda marcha hacia delante, todas las velas desplegadas. Entendamos la paradoja: si estudian la física de un tornado marino, verán que el vórtice externo gira mucho más rápidamente que el interno. Calmar la tormenta significa aquietar la capa externa, lograr, por cualquier medio disponible, que gire mucho menos, para igualar mejor la velocidad de la interna, un núcleo mucho menos volátil. Entonces, cualquier cosa que haya sido levantada dentro de esa chimenea viciosa, cae a tierra, yace allí, es pacífica nuevamente.
Uno de los pasos más importantes que pueden dar para ayudar a calmar la tormenta, es no permitirse ser arrastrados dentro de un torbellino descontrolado de emociones o desesperación, contribuyendo así accidentalmente al giro y al desequilibrio. Nuestra tarea no es la de arreglar el mundo de inmediato, sino la de estirarnos para arreglar la parte del mundo que esté dentro de nuestro alcance. Cualquier cosa pequeña, tranquila, que un alma pueda hacer para ayudar a otra alma, para asistir a alguna porción de este pobre mundo sufriente, ayudará inmensamente.
No nos es dado conocer cuáles actos o quienes causarán la masa crítica que se elevará hacia un bien duradero. Lo que se necesita para un cambio radical, es una acumulación de actos – sumando, sumando, y sumando más, continuamente. Sabemos que no es tarea de "todos en la Tierra" traer justicia, y paz, sino solamente para un grupo pequeño, determinado, que no se rendirá durante el primero, el segundo o el centésimo viento huracanado.
Una de las acciones más aquietantes y poderosas que pueden realizar para intervenir en un mundo tormentoso, es ponerse de pie y mostrar su alma.
Un alma sobre cubierta brilla como el oro, en tiempos de oscuridad. La luz del alma arroja chispas, despide llamaradas, construye señales de fuego … y causa que las cosas adecuadas tomen fuego.
Desplegar la antorcha del alma en tiempos sombríos, ser bravío y mostrar piedad hacia otros, son, ambos, actos de inmensa valentía y de mayor necesidad. Las almas que batallan, toman luz de otras almas, completamente iluminadas y deseosas de mostrarlo. Si pueden ayudar a calmar el tumulto, es una de las cosas más fuertes que pueden hacer.
Siempre habrá en el medio momentos de "el éxito está a al vuelta de la esquina, aunque aún no lo veas"en que se sientan desalentados. Yo también sentí desesperanza en muchos momentos de mi vida, pero no guardo una silla para esos momentos. No les daré la bienvenida, no les permitiré comer de mi plato. La razón es esta: en lo más profundo de mi, sé algo, tal como lo saben ustedes. Es que: no puede haber desesperación cuando uno recuerda por qué uno vino a la Tierra, a quién servimos y quién nos envió aquí. Las buenas palabras que decimos y las buenas obras que hacemos no son nuestras: son las palabras y las obras de Aquel que nos trajo aquí. En ese espíritu, espero que escriban esto en su pared:
Cuando un gran barco está en el puerto y anclado, está seguro, no hay duda de ello. Pero, no es para eso que los grandes barcos han sido construidos.
Esto les llega con mucho amor y plegarias para que recuerden de quién vienen y porqué vinieron a esta hermosa, necesitada Tierra.
Clarissa Pinkola Estes, Ph.D

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